domingo, 15 de marzo de 2009

La concepción de la lectura


Determinar qué significa leer en una sociedad que se define como alfabetizada y qué lugar ocupa en ella este saber, cómo ha conformado y conforma tanto las relaciones sociales como el desarrollo congnitivo de los individuos son cuestiones que se hallan en constante reflexión en las escuelas.
En primer lugar debemos dejar de lado la consideración de la lectura como el simple proceso de decodificación de grafías y asumir el compromiso de revisar y actualizar nuestros conocimientos, métodos y objetivos de enseñanza; debemos proporcionar a nuestros estudiantes los medios y recursos óptimos que les faciliten un aprendizaje centrado en la comprensión; pues como nos dice Colomer. “Leer, más que un simple acto mecánico de descifrado de signos gráficos, es por encima de todo un acto de razonamiento, ya que de lo que se trata es de saber guiar una serie de razonamientos hacia la construcción de una interpretación del mensaje escrito a partir de la información que proporcionen el texto o los conocimientos del lector, y, a la vez, iniciar otra serie de razonamientos para controlar el progreso de esa interpretación de tal forma que se puedan detectar las posibles incomprensiones producidas durante la lectura”.
Concepción de la lectura (COLOMER, Teresa y CAMPS, A (1996) Enseñar a leer, enseñar a comprender, Madrid, CELESTE EDICIONES)
En la última década, a partir de los progresos realizados por varias disciplinas desde los años sesenta –con el desarrollo de la psicología cognitiva, los estudios sobre inteligencia artificial a partir de la aparición de la informática y de los avances de la lingüística textual-, es que las investigaciones sobre la lectura han dirigido su atención hacia el proceso de comprensión del texto y han efectuado un gran salto hacia delante en la descripción de la lectura. Hall (1989) sintetiza en cuatro puntos fundamentales de la investigación actual en esta área:
1.La lectura eficiente es una tarea compleja que depende de procesos perceptivos, cognitivos y lingüísticos.
2.La lectura es un proceso interactivo que no avanza en una secuencia estricta desde las unidades perceptivas básicas hasta la interpretación global de un texto. Al contrario, el lector experto deduce información de manera simultánea de varios niveles distintos, integrando a la vez información gramofónica, morfémica, semántica, sintáctica, pragmática, esquemática e interpretativa.
3.El sistema humano de procesamiento de la información es una fuerza poderosa, aunque limitada, que determina nuestra capacidad de procesamiento textual. Su limitación sugiere que los procesos de bajo nivel funcionan automáticamente y que, por lo tanto, el lector puede atender a los procesos de comprensión de alto nivel.
4.La lectura es estratégica. El lector eficiente actúa deliberadamente y supervisa constantemente su propia comprensión. Está alerta a las interrupciones de la comprensión, es selectivo en dirigir su atención a los distintos aspectos del texto y precisa progresivamente su interpretación textual.
Las consecuencias en el progreso de este campo de investigación para la enseñanza escolar deberían ser igualmente importantes, ya que enseñar a leer bajo esta perspectiva ha de ser concebido como la ayuda que los niños y niñas necesitan para adquirir las habilidades encaminadas a la interpretación de la lengua escrita. De esta definición se desprenden ya dos cambios fundamentales en el tratamiento escolar de la lectura: en primer lugar, el descifrado que tanto peso tiene aún en la escuela ha de dejar de ser identificado con la capacidad lectora para pasar a redefinir su espacio dentro del conjunto de habilidades necesarias para entender un texto. En segundo lugar, la enseñanza de la lectura, entendida como código de interpretación de la realidad, ha de extenderse a todo el currículo escolar.

Proceso de lectura

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